América Latina: ¿el próximo mercado para el vino europeo?
Por Dmitry Savchenko, Director comercial, PWSB

Cuando las bodegas europeas buscan nuevos mercados de exportación, suelen pensar en Estados Unidos, China o Asia. América Latina merece una mirada más atenta. Una buena forma de valorar un mercado es comparar cuánto vino bebe un país con cuánto produce. Allí donde la producción local cubre solo una parte de la demanda, el vino importado tiene margen para crecer.
| País | Consumo | Producción | Producción frente a consumo |
|---|---|---|---|
| Brasil | 310 | 210 | unos dos tercios |
| Argentina | 770 | 1090 | unas 1,4 veces |
| Chile | menos de 200 | 930 | más de 4 veces |
Fuente: OIV, State of the World Vine and Wine Sector in 2024. Cifras redondeadas.
Argentina y Chile: fuertes en casa
Ambos países tienen una gran industria vitivinícola. Argentina produce alrededor de un 40 % más de vino del que consume, y Chile, más de cuatro veces. Eso los convierte en mercados difíciles para el vino europeo y en competidores fuertes en otros mercados.
Brasil: la gran oportunidad
Brasil consume unos 310 millones de litros de vino al año, pero solo alrededor de 1,5 litros por persona, así que tiene mucho margen de crecimiento. La producción local cubre solo unos dos tercios de la demanda. Brasil es, además, uno de los mayores mercados del vino portugués.
Mercados más pequeños a seguir
Mercados más pequeños, como Colombia y Paraguay, producen muy poco vino y dependen casi por completo de las importaciones, y muchos en el sector ven crecer el interés por el vino.
Más allá de las cifras
El tamaño del mercado no garantiza el éxito por sí solo. El posicionamiento de precio, los hábitos de consumo, las normas de importación y el socio local adecuado deciden si un vino se vende de verdad.
En resumen
Para las bodegas europeas que buscan nuevos mercados de exportación, América Latina, y Brasil en particular, merece atención en los próximos años.